LAS BRUJAS EN HONDARRIBIA

Cuando visité Hondarribia, cayó en mis manos, por pura casualidad, un libro que se titula “Hondarribia notas históricas y curiosidades” de Florentino Portu. Se trata de un libro donde se recogen una acumulación organizada y variada de datos de interés, acerca de la villa.

Mientras pasaba las páginas encontré un apartado donde hablaba de las brujas en Hondarribia y dice:” 1611. Los alcaldes de Fuenterrabia Sancho Ubilla y Gabriel Abadía dijeron que había brujas  que embrujaban a muchas criaturas; con lo cual buscaron información para administrar justicia” Me llamó la atención y comencé su lectura. Me impactaron las declaraciones que hacían las niñas para imputar a una de sus vecinas del cargo de bruja. Os dejo aquí la declaración de una de ellas que transcribo tal y como fue escrito en aquella época.

Declara la niña Isabel García de 13 años

“ En la dicha Villa de Fuenterrabía (antiguo nombre de Hondarribia), dicho día seis de mayo de 1611 los Sancho de Ubilla y Gabriel Abadia alcaldes ordinarios, hicieron comparecer ante sí a Isabel García, que dijo ser de edad de 13 años, poco más o menos, y lo que sabía del caso que se le pregunta era que el jueves santo pasado de este año hizo un año yendo esta testigo a la mañana a la fuente a lavar unos  cuellos, y jabonar, se encontró a María de Illarra alias Mayora, vecina de esta villa y le dijo que a este testigo si quería ir con ella a un mensaje a la tarde de dicho día, le daría dineros y que esta testigo le respondió que de muy buena gana iría acompañándole si le daba dineros y que esta testigo volvió para el mediodía a casa y a la noche estando en la cama acostada con su madre vino la dicha María de Illarra y le había asido a esta testigo de un pie y arrastrándola la llevó junto a una ventana y la untó debajo de los brazos con cierta unción y queriendo dar voces esta testigo le dijo que callase que en su lugar  en la misma cama dejaba a una compañera suya que se parecía a esta testigo junto a su madre y luego la cogió a cuestas sobre los hombros  y la sacó por un agujero de junto a la ventana y que por encima de los tejados de todas las casas y murallas de esta villa la llevó al parecer de esta testigo fueron a la montaña de Jaizquibel delante de la ermita de la señora Santa Bárbara y allí puso en el suelo y se puso esta testigo de pie donde vio mucha claridad y fuegos y así bien un diablo que en la frente tenía tres cuernos y tenía figura de hombre los ojos muy encendidos y una cola en las partes bajas y estaba sentado en una silla de oro y dicha María de Illarra le dijo al diablo llevándola a esta testigo delante de él “Señor aquí os traigo gente nueva”, hablándola (a esta testigo) en vascuence y luego el diablo en vascuence la habló a esta testigo que renegase primeramente de nuestra señora y luego de Jesucristo y todos sus santos y de padre y madre y de todos sus deudos y los padrinos de pila y que danzase y que esta testigo vio muchos instrumentos de tambolines y rables que tocaban en el dicho puesto donde si bien vio muchas personas que conocía entre ellas a Inesa de Gaxen, mujer de Pedro de Sanja y aunque había otras muchas personas por estar atapadas y cubiertas con mantos no pudo conocerlas esta testigo y que el diablo en en gascón llamaba veni acá los de San Sebastián, los del Pasaje y luego en vascuence llamaba las de Irún, las de Endaya y les hablaba algunas cosas que no pudo entender esta testigo y que a las mujeres recibió de por sí, a las mozas de por sí y a los muchachos de por si, y las muchachas de por sí, y después de acabadas las danzas vio esta testigo que pusieron mesas y se sentaron y a esta testigo le dieron una manzana y la comió y al cabo de hora y media la volvió a esta testigo dicha María de Illarra trayéndola en los hombro como la llevó y entraron por el puesto de junto a la ventana y se acostó en la cama con su madre esta testigo sin que la sintiese y que dicha María de Illarra  le dio una moneda de oro que parecía doblón y un pedazo de carbón y que otras veces le había llevado a este testigo dicha María de Illarra al dicho puesta y a la casa de la munición en el prado que esta cabe ella y en todas las dichas veces había visto a las susodichas  haciendo los dichos actos referido y además de ellos vio que el diablo decía misa y así bien Ynesa de Gaxen y al tiempo que levantaba la forma vio que era suela de zapato y respondían todos los de la junta “cabrón arriba””cabrón abajo” y que no vio otras cosas y que el tiempo que esta testigo iba a la iglesia de esta villa a oír misa, vio algunas veces el Santo Sacramento al levantar que era negro como el de los aquelarres”

Evidentemente, está claro que lo que esta testigo declara es mentira o está bajo los efectos de alguna droga. ¿Qué ocurrió en realidad? ¿Quiénes eran las brujas?

¿QUÉ OCURRIÓ EN REALIDAD?

Según Carlos Rilova Jericó, estos actos se produjeron en un momento en el que el miedo a las brujas y brujos, que también los había, prendiera como una chispa en medio de hierba seca y que fue el resultado de una especie de locura colectiva que atormenta a Europa entre los siglos XIV y XVIII momento en que es frenada por Alonso Salazar y Frías que, fiel a las ideas de la Nueva Ciencia que en esas mismas fechas están exponiendo hombres como sir Francis Bacon, se niega a aceptar cosas tan inverosímiles como que se puede volar por los aires con la sola ayudad de un ungüento aplicado en ciertas partes del cuerpo o que determinadas catástrofes naturales, hayan sido causadas por personas.

Lo que se describe en esas actas de la sesión del Ayuntamiento de Hondarribia a finales de la primavera de 1611 fueron unos acontecimientos extraordinarios y graves.

Una vez recibido el informe de los  especialistas en leyes, los dos alcaldes que gobernaban la villa en esas fechas decidirían cómo actuar contra los que fueran declarados culpables del pecaminoso delito de brujería. Durante un mes el caso se estuvo investigando. Sin embargo el tribunal municipal no termina de atreverse a tomar medidas drásticas contra los que habían sido declarados brujos entre sus vecinos ya que todos reconocieron haber apostatado la fe cristiana.

Finalmente el Ayuntamiento de Hondarribia, decide pedir ayuda a la villa de San Sebastián de forma que el señor inquisidor fue a indagar sobre el caso. De forma que las acusadas fueron desterradas de la población, junto a muchos franceses que vivían allí.

¿POR QUÉ SE PRODUCE ESA PERSECUCIÓN CONTRA LAS LLAMADAS BRUJAS?

Según el antropólogo Azurmendi las causas del desencadenamiento de la persecución contra las brujas se atribuyen, entre otros factores a las contradicciones culturales y sociales existentes entre la clase instruida y la gran masa de la población, que era profundamente analfabeta. Las consecuencias de esta persecución ocasionaron un ingente dolor y sufrimiento a miles de víctimas. Un hecho que provocó un colapso social y cultural y una escisión entre acusados y acusadores que estuvo a punto de producir un holocausto generalizado.

Azurmendi recuerda que en 1611 hubo un fallido plan de cerrar todo el Baztán para que la gente denunciara a todos los brujos. Según explica, en los pueblos se vivía un enorme clima de tensión porque un tercio de la población acusaba a los otros dos tercios, a los que se achacaba de haber hecho un pacto con el diablo para hacer el mal.

Como resultado de todo ello, se cifra en 5.000 el número de acusados. Menos mal que uno de los inquisidores, Alonso Salazar y Frías, llegó a la conclusión de que todo aquello había sido un delirio y una farsa de los propios inquisidores.

HISTORIA DE LA MAGIAimages (6)

El origen de ello hay que buscarlo en la evolución de las religiones.

Según Julio Caro Baroja, es posible llegar a establecer la existencia de una base común para gran parte de las creencias y sobre todo de ciertas actuaciones y es que existe un fondo común, antiquísimo, que es el indoeuropeo.

Entre los antiguos indoeuropeos, el CIELO era en sí un dios.

Con respecto al SOL, es cierto que entre los mismos pueblos de la Europa antigua fue considerado también como una divinidad de primer orden, asociados a ideas tales como fuerza, belleza, vigor, la vida en suma. Los dos solsticios del año, el del invierno y el del verano, fueron momentos de gran importancia para el hombre europeo. El sol es el principio de la vida

La LUNA  es la que, por su parte preside la noche y la que ampara a la muerte. La luna es la mediadora por excelencia, la que sirve para regular las acciones del hombre, pero no le da fuerza a sus actos ya que su luz es fría e indirecta.

La  TIERRA  es la madre de todo. La tierra en sí se asocia con la creencia en seres que viven debajo de ella, lo que podríamos llamar INFIERNOS  (lo que está debajo de nosotros)

Estos serían los fundamentos sólidos de varios sistemas religiosos, es decir un cuerpo de creencias místicas.

El pensamiento mágico 

Las religiones de los pueblos más ilustres y los de las más humildes se ajustan al orden anteriormente señalado de un modo u otro. El orden siempre sería el mismo

Cielo- Tierra-Sol=vida-noche=muerte

Es decir que el devenir del hombre y su mundo está sujeto a una serie de hechos elementales, ordenados de modo categórico, en un engranaje.

En las obras más afamadas vemos que tanto en Grecia como Roma, se emplearon de continuo los procedimientos reputados específicamente mágicos para obtener cosas tales como producir la lluvia, para el granizo, calmar los vientos, hacer prosperar animales y plantas, curar las enfermedades, etc., así como para estropear las cosechas, hacer enfermar a las bestias de los enemigos.

En Grecia y Roma la práctica de la magia con fines benéficos era considerada como lícita y necesaria y era ejercida por sacerdotes de determinadas divinidades y otros profesionales como los médicos. El mismo estado mantenía a los encargados de augurar el porvenir y a los que hacían pronósticos especiales, a los que, en interés público, adivinaban lo que había ocurrido o tenía que ocurrir. Sin embargo aquellos que ejercían la magia con fines dañinos eran castigados con penas muy severas.

Con el triunfo del Cristianismo los sistemas de creencias existentes con anterioridad en Europa hubieron de sufrir una reinterpretación. En primer término al condenar toda creencia pagana, la nueva religión por vía de sus autoridades, procedió de modo parecido a como antes había procedido el paganismo con la creencias cristianas.

La legislación cristiana del Imperio

A la par que se condenaba el culto ya llamado idolátrico, se condenaba también mediante varias leyes la práctica de casi todos los aspectos de la magia. Entre otras leyes que  contiene el “Código Teodosiano” del siglo IV, hay una que condena con pena capital a los que celebraran sacrificios nocturnos en honor de los demonios o invocaran a éstos.

La Edad Media y el demonio

Hay que tener en cuenta que de generación en generación, de época en época, cada grupo de intereses permanentes de los hombres sufren un cambio de interpretación; es decir se ajustan a diferentes “estilos”, o lo que es lo mismo, que en cada época hay unos estilos en las ideas y en los usos, que es necesario conocer.

Durante la segunda parte de la Edad Media la muerte en la hoguera para los hechiceros parece haber adquirido la máxima popularidad entre los jueces de esa época. Sin embargo, y a pesar de ello, la hechicera sube al castillo del noble, al palacio del obispo, al alcázar del rey, a instancias de ellos.

¿QUIÉNES ERAN EN REALIDAD LAS BRUJAS?

Por un lado está la hechicera tipo Celestina, y por otro un ser raro, alocado y estrambótico. La bruja rural, vieja más veces que joven, al margen de la sociedad, temida y despreciada, parece ser una mujer nerviosa, sujeta a grandes crisis, que tiene en su haber unos conocimientos limitados de curandera, que practica a veces la adivinación y que acaso busca el consuelo en los paraísos artificiales que la flora europea le puede suministrar. Dejando a un lado las fantasías allegadas sin la menor crítica una y otra vez, acerca de polvos maléficos, ungüentos hechos de sapos, etc, hay que reconocer que la bruja ha podido recurrir con frecuencia  a los estupefacientes para alcanzar ciertos estados de ensueño en ella y en otros. Y parece ser que los estupefacientes más empleados en Europa durante tiempos pasados se sacaban de las plantas de la familia de las solanáceas, entre las cuales se hallan la belladona, el beleño y el estramonio. Más hacia el Oriente, se usó la scopelia y el área mediterránea la mandrágora. El estado de somnolencia se alcanzaba de modos diversos, utilizando tales plantas. A veces se cocían las hojas, en ocasiones se fumaban. Con las cocciones se hacían bebidas o bien una pomada que es probable sea la base de los ungüentos que con tanta frecuencia eran referidos en los procesos. Durante el sueño provocado de estas formas distintas se tenían realmente visiones extrañas.

La próxima entrada será mi relato “No soy una bruja”

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s