LA GRIPE. NUESTRA COMPAÑERA DESDE EL NEOLÍTICO

Hace unos días me visitó un incómodo huésped. Me estuvo rondando durante días, pero yo la esquivaba una y otra vez, hasta que finalmente me rendí y a partir de ahí nauseas, fiebre, dolor de cabeza, cansancio y postración, me han acompañado.

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¿QUÉ ES LA GRIPE?

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por un virus. Entre sus características más importantes está su elevada capacidad de transmisión de una persona a otra. Se presenta generalmente en invierno y de una forma epidémica, es decir, que cada año nos enfrentamos a una temporada en la que puede producirse una gran actividad y circulación del virus de la gripe (predominantemente en los meses de noviembre a marzo).

El virus causante de la gripe tiene una elevada capacidad de sufrir variaciones en sus antígenos de superficie (proteínas que tienen especial relevancia en la capacidad de infección del virus y frente a las que los seres humanos producimos anticuerpos que nos protegen). Estas variaciones implican la aparición de nuevos virus gripales, frente a los que el ser humano no tiene protección. Actualmente existen vacunas antigripales con una alta efectividad y seguridad para controlar la gripe, pero debido a esta alta capacidad de los virus gripales de variar año tras año la vacuna debe actualizarse cada nueva temporada y administrarse anualmente.

EL VIRUS DE LA GRIPE

Los virus de la gripe pertenecen a la familia de los Orthomyxoviridae. Existen tres tipos de virus gripales: A, B y C. Los más importantes son los tipos A y B, ya que el C no produce epidemias y sólo provoca infecciones sin síntomas o con cuadros clínicos poco trascendentes y en casos aislados.

  • Virus A

Las aves acuáticas salvajes son los huéspedes naturales de sus muchos subtipos. En ocasiones los virus pueden transmitirse a otras especies lo que puede provocar graves epidemias en la población de aves para consumo humano, o saltar directamente al hombre con la consiguiente pandemia. Los virus de tipo A son los patógenos más agresivos de los tres géneros que pueden provocar la enfermedad.

  • Virus B

Este género comprende a la especie Influenza B virus. Infecta casi en exclusiva a humanos y es menos frecuente y menos agresivo que el tipo A. Además del hombre, el único animal susceptible de ser infectado por este tipo de virus es la foca.

  • Virus C

Este género posee una especie: el Influenza C virus, que infecta a humanos y a cerdos, y que puede causar cuadros graves y epidemias locales en animales. El tipo C es menos frecuente que los otros dos tipos.

RELACIÓN DEL HOMBRE CON LA GRIPE

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Entre los años 8500 y 3500 a.C. se produjo en todo el mundo lo que se denominó “revolución neolítica”

Las características más notables son: la aparición de la agricultura, la domesticación de algunas especies animales y la invención de la cerámica, esto llevó a una transición del nomadismo al sedentarismo. Es durante el Neolítico cuando se produce el primer incremento demográfico, sin embargo la mortalidad seguía siendo muy alta debido fundamentalmente a las enfermedades infecciosas surgidas como consecuencia de las nuevas formas de vida.

Se observa que el Neolítico, aunque fue un gran paso para el desarrollo de la humanidad, en el fondo no fue un gran avance para la salud del hombre.

Es lógico que durante el Neolítico las enfermedades que encontramos en el Paleolítico como las lesiones causadas por traumatismos, artritis, infecciones como la osteomielitis y las infecciones dentales, seguirían dándose en las poblaciones neolíticas. Lo que ocurre es que por las nuevas condiciones de vida de las poblaciones aparecerán nuevas epidemias y enfermedades infecciosas, que serán bastante letales para la población.

En las ciudades aumentara la exposición de las personas a contraer enfermedades infecciosas por contagio debidas al hacinamiento en las viviendas y la contaminación causada por los deshechos. En el Paleolítico veíamos como existían las enfermedades infecciosas, pero estas no eran especialmente virulentas para la población, porque al vivir en grupos aislados, si un grupo entero moría por una infección la infección moriría con ellos. En el Neolítico no es así, ya que el aumento del contacto continuo entre humanos hará que ciertas enfermedades se desplacen de una ciudad a otra manteniéndose así una cadena indefinida de contagios provocando epidemias que matarán a mucha gente y que además volverán al cabo de los años con nuevos brotes epidémicos.

GANADERIALa domesticación de los animales aporta nuevas fuentes de infección. Los animales al  convivir con los hombres pueden transmitirles sus gérmenes y parásitos habituales muy fácilmente. Estás serán las denominadas zoonosis.

Por ejemplo la gripe y la difteria sabemos que vino del cerdo, y el sarampión del perro, La tuberculosis está producida por el bacilo de Koch que proviene de los  bóvidos. La lepra se origina por el bacilo de Hansen parece que fue transmitida a los humanos al contacto con los búfalos.

LAS GRANDES EPIDEMIAS DE GRIPE

El virus que provoca la gripe se llama influenza porque los antiguos romanos creían que la enfermedad era provocada por la influencia de las estrellas. La gripe fue descrita por primera vez por Hipócrates en el año 412 a.C. y la primera pandemia (cuando una enfermedad se expande por todo el mundo) se produjo en el año 1580.

La primera epidemia de que se tiene noticias se remonta al año 1580. Partiendo de Asia se propagó a África y Europa y provocó una elevada mortalidad en el viejo mundo. En los siglos siguientes no son muy exactos y precisos los informes registrados. No obstante, sí ha sido posible constatar que durante ellos hubo pandemias cíclicas.

Hacia mediados del siglo XIX se creyó que esta enfermedad ya estaba desapareciendo, pero en 1889 se desencadenó en Europa una epidemia muy grave. Se realizaron entonces cuidadosos estudios e investigaciones, pero, erróneamente, se llegó a la conclusión de que el agente causal era una bacteria a la que se denominó “Bacillus influenzae”

pandemia-1918Posteriormente, en los años 1918 y 1919, se produjo la pandemia más grave de “gripe española”, porque, si bien partió de América, penetró por España al continente europeo. Al coincidir con el final de la Primera Guerra Mundial causó grandes estragos entre la población debilitada por la contienda, hasta el punto de que, aunque no se poseen datos exactos, se estima  que causó la muerte de 20 a 30 millones de personas. Se cree que esta pandemia fue originada por un virus del tipo A.

 

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Se sucedieron después algunas epidemias importantes hasta que, en 1957, se produjo otra grave pandemia, conocida con el nombre de “gripe asiática”.

pandemia-1968

La siguiente pandemia se registró entre los años 1968 y 1969, en esta ocasión, la gripe partió de Hong Kong y se extendió a todos los continentes.

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El 11 de junio de 2009 la OMS clasificó como de nivel de alerta seis es decir, “pandemia en curso” como consecuencia de la aparición de un brote de gripe A El 10 de agosto de 2010 la OMS anunció el fin de la pandemia, 14 meses después y tras haberle dado la vuelta al mundo. La pandemia tuvo una mortalidad baja, en contraste con su amplia distribución, dejando tras de sí unas 19.000 víctimas.

La Organización Mundial de la Salud tiene creados unos centros especiales con la finalidad de detectar las variaciones virales. Funcionan dos centrales, una en Londres y otra en Atlanta, a las que son enviadas para su análisis las muestras de virus que causan epidemias en el mundo. De este modo, cuando aparecen nuevas epidemias gripales, es posible atenuar su gravedad por medio de masivas vacunaciones específicas.

LA GRIPE EN AMÉRICA

 

El equilibrio sanitario de los pueblos americanos con su medio ambiente quedó alterado a partir de 1492, tras el contacto con los españoles que eran portadores inconscientes de nuevas enfermedades. No hay que olvidar, sin embargo, que algunos códices mexicanos (Guerra, 1986) registran grandes epidemias en el continente americano con anterioridad al Descubrimiento y que la desolación de Tula, Aztlan, Tikal y otros centros urbanos, siglos antes de la presencia española, sólo puede explicarse como resultado de epidemias precolombinas con una mortalidad similar a las ocurridas durante la conquista de América. Conviene advertir, sin embargo, que las más importantes no tuvieron su foco de dispersión en suelo ibérico, sino que como la influenza, procedían de Asia y la viruela y la fiebre amarilla vinieron de África.

El célebre médico sevillano Nicolás B. Monardes en el capítulo V, de “las maneras de las enfermedades que acaecen en esta ciudad”, expone cronológicamente las que observó en Sevilla entre 1391 y 1420. Fueron ellas: paludismo, viruela, tifo exantemático, sarampión, tuberculosis, y peste bubónica. Además apunta la existencia de la disentería epidémica, la conjuntivitis epidémica, la fiebre tifoidea y el tifo exantemático. Es importante señalar que Juan de Aviñón menciona una epidemia catarral en 1405 que pudiera tratarse de influenza o gripe.

 Estas referencias y otros documentos recientemente publicados permiten afirmar que en vísperas del descubrimiento del Nuevo Mundo existían en Sevilla enfermos de gripe, viruelas, sarampión, paludismo, peste bubónica, tuberculosis, sífilis, conjuntivitis epidémica, disentería, lepra, tilia y sama y puede admitirse que además habla tifo exantemático y fiebre tifoidea.

 Colón  cayó enfermo de gripe o influenza junto con sus compañeros al día siguiente de desembarcar en La Isabela, la primera ciudad del Nuevo Mundo, el 10 de diciembre de 1493, cuando arribó a la Española en el segundo viaje y su convalecencia se prolongó durante dos meses. La población indígena americana sufrió un enorme desastre demográfico tras el descubrimiento del Nuevo Mundo en 1492, del cual se habría culpado hasta ahora a la viruela. Pero esta enfermedad no fue introducida hasta 1518, fecha en que apenas quedaban 15.600 indígenas de cerca de 3.770.000 que originalmente vivían en las Antillas, según los cálculos más recientes. Por lo tanto existió durante ese cuarto de siglo, de 1492 a 1518, otra causa de mortalidad responsable de la extinción de aquellos indígenas. y ese debió  ser el  virus de la gripe. No se había ofrecido hasta ahora una explicación plausible y documentada que explicara las causas de tanta mortalidad. Sin embargo, partiendo de los testimonios coetáneos de Cristóbal Colón y de su médico que fueron testigos de los hechos, en documentos auténticos, veraces e incontrovertibles, así como de los datos confirmatorios de Pedro Mártir de Anglería y Gonzalo Fernández de Oviedo, los más extensos y minuciosos de Bartolomé de Las Casas, cuyo padre sufrió la epidemia, así como los de Hernando Colón y Antonio de Herrera, puede afirmarse que la gran mortalidad de los indios y previamente de los españoles se debió a una epidemia de influenza suma o gripe del cerdo. La pandemia comenzó en La Isabela, isla de Santo Domingo, que era la primera ciudad que se fundaba en el Nuevo Mundo, el día 9 de diciembre de 1493, apenas desembarcados los 1.500 hombres y animales domésticos que acompañaron a Colón en el segundo viaje. Hay que recordar que previamente el Almirante había avituallado la flota entre el día 5 al 7 de octubre de 1493 en La Gomera, Islas Canarias, donde embarcó ocho puercas, que al llegar a tierra el 8 de diciembre de 1493 en La Isabela entraron en contacto con los expedicionarios; también mencionan las crónicas que los caballos que embarcó Colón en Sevilla llegaron perdidos; por lo que no hay que descartar además la posibilidad de influenza equina sólo identificada en estos últimos años. En pocos años los puercos se multiplicaron y dispersaron por las Antillas en gran número y con ellos la gripe  que se caracterizaba por fiebre alta, gran postración y dolor de cuerpo, pero a pesar de su mortalidad elevada, los que se recuperaron convalecieron sin recaidas. Inmediatamente después de afectar a los españoles, aseguran los cronistas que los indígenas comenzaron a morir «en número infinito», no sólo los de la isla de Santo Domingo, sino los de otras Antillas que eran transportados a ella a sustituir los fallecidos.

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Os dejo este poema de  la escritora Amor Pérez Egea donde nos habla magistralmente de  la gripe

Sabía de ti y te ignoré,
estabas con mi mejor amiga
y jamás pensé que te fijarías en mi.
Cerré los ojos, no vi tu peligro,
Yo, que siempre llevo coraza,
que blindo mi cuerpo cada mañana,
que no bajo la guardia.

¿ Qué tengo yo que no tenga ella ?
La has abandonado por mi, pero sabes,
ella está feliz y yo no.

No me insinué, no coqueteé, no te seduje,
me mostré como si no existieras,
aún sabiendo que la hacías temblar,
la tenías atrapada pero sé que no te quería.

Nunca me gustó la pareja que formabais,
querías separarme de ella, que ruin,
pero no lo hice, aguanté,
hasta que tú con premeditación
y alevosía, me has metido en la cama.
Me produces escalofríos,
no puedo luchar contra ti.
Te has inoculado en mi sangre,
la has dejado a ella por mi,
ya no te llora, ya no lagrimea,
ahora me toca a mí.

Amor, diagnóstico engripada

 

REF. Elisa Guerra Doce La medicina y la enfermedad durante el Paleolítico y el Neolítico

ref. doctoralia.es

ref. origen de las epidemias en la conquista de América Francisco Guerra Universidad de Alcalá de Henares.

ref. mssoi.sob.es

ref. Domingo Campillo Los primeros vestigios de la enfermedad

2 comentarios en “LA GRIPE. NUESTRA COMPAÑERA DESDE EL NEOLÍTICO

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