LOS TAÍNOS

 

Nos encanta ir al Caribe, disfrutar de sus paradisíacas playas de arena blanca, aguas cristalinas y sus brisas tropicales; visitar los museos y casas coloniales, mezclarnos con su gente, cantar y bailar, dejando que nuestro espíritu se relaje y entre en un estado positivo.

Pero,¿nos hemos parado a pensar quien vivía allí antes de que se produjera el encuentro entre dos mundos? Ese encuentro que fue fruto de la  conquista que costó la vida a gran cantidad de seres humanos que habitaban esas tierras, pero que posteriormente dio lugar a un mestizaje único que implicó un nuevo mundo cultural que incorporaba elementos de Europa, América  y de África.

Pues bien, hoy me gustaría hablaros de los Taínos. Un pueblo que vivió en esas tierras,  tan demandas en la actualidad,  mucho antes de que llegáramos. Espero que os guste y aporte una nueva visión de ese paraíso

CONTACTO DE LOS TAÍNOS CON LOS PUEBLOS OCCIDENTALEScloncilo-khMF--510x286@abc

Cuando Colón tocó la costa de las Antillas en su primer viaje, creyó que posiblemente habría llegado a Japón. Los colonizadores enviaban comisión tras comisión a la Española (hoy Haití y Santo Domingo) con el fin de determinar la naturaleza de los indios (unos 100.000 en 1492 y reducidos a 200 un siglo más tarde) El rey Fernando pensaba que, si realmente eran hombres, ¿serían los descendientes de las diez tribus perdidas de Israel?¿o mongoles llegados sobre elefantes?¿o escoceses llevados siglos antes por el príncipe Modoc?¿eran de origen pagano o se trataba de antiguos católicos bautizados por santo Tomás y caídos después en la herejía? Tampoco estaban seguros de que  fueran hombres y no criaturas diabólicas o animales.

En aquellos tiempos, se sometió a los colonos a un interrogatorio para saber si, según ellos, los indios eran o no capaces de vivir por sí mismos. Todas las respuestas fueron negativas. Se decía que, quizás sus nietos pudieran serlo,  pero que los actuales eran tan profundamente viciosos que, cabía dudarlo. Decían: huían de los españoles, se negaban a trabajar sin remuneración y, sin embargo, llevaban su perversidad hasta tal punto de regalar sus bienes; y como conclusión unánime decían que “para los indios valía más ser hombres esclavos que animales libres”.

Un testimonio algo posterior decía “señalando que los indios comen carne humana, no tienen justicia, van completamente desnudos, comen pulgas, arañas y gusanos crudos… no tienen barba, y si por casualidad les crece se apresuran a cortársela (Ortiz, ante el Consejo de Indias, 1525)

¿QUIÉNES ERAN LOS TAÍNOS?

 

Los taínos fueron una oleada de indígenas que hacia el año 600 a.C., después de haber atravesado la selva del Orinoco en dirección noreste, alcanzaron las zonas costeras de Venezuela, desde donde penetraron al espacio isleño del Caribe( está claro que algo los motivó a moverse de su tierra). Cuando los taínos llegaron al Caribe, éste ya estaba habitado por otros pueblos. El nombre taíno significa bueno o noble en arahuaco. En el tiempo en el que llegaron los primeros navegantes españoles a las islas del Caribe, los taínos estaban en plena lucha con una etnia rival, los Caribes. En ese entonces la sociedad taína se dividía en unos cinco reinos controlados por caciques, a quienes se les pagaba tributo.

FORMAS DE VIDA Y CULTURA

 

 SOCIEDAD

Se dividían en cuatro clases sociales:

  • los naborías o aldeanos trabajadores de la tierra;
  • los nitaínos, considerados los nobles de las tribus eran también los guerreros y familia del cacique;
  • los bohiques, chamanes, o sacerdotes que representaban las creencias religiosas; y
  • el cacique, conocido también como guare que era el jefe de la tribu. Hay que hacer notar que también hubo cacicas y que la línea de sucesión era a través del hijo o la hija de la hermana del cacique.

LOS CACIQUES TAÍNOS

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Los taínos estaban divididos en gran número de cacicazgos de desigual extensión, a veces unos tributarios de otros. El cronista Fernández de Oviedo narra que en La Española había cinco grandes caciques bajo los cuales gobernaban otros de menor importancia. Los caciques taínos recibieron pacíficamente a los conquistadores, al considerarles, como otros tantos pueblos de América, dioses llegados del cielo.

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Sin embargo, ante el mal trato que recibieron por parte de los recién llegados, los caciques organizaron a sus hombres y repelieron las agresiones que tenían el propósito de someterlos y esclavizarlos. Las modernas armas de los conquistadores (arcabuces, ballestas, cañones), sus petos y armaduras, fueron las claves de una lucha desigual que llevó a la derrota de los caciques taínos.

ACTIVIDAD SOCIAL DE LOS TAÍNOS

La dinámica social de los taínos y su vida doméstica se estructuraba en torno a una plaza o espacio central llamado batey, en el que se desarrollaban las acciones de intercambio social más importantes: reuniones, rituales, juegos y celebraciones. Alrededor de la plaza se disponían las casas taínas, que presentaban variadas estructuras y denominaciones: Los bohíos, con forma rectangular y techo a dos aguas, identificaban la residencia de los caciques; mientras que los llamados caneyes eran de planta circular y tenían distintas dimensiones  

VESTIDOS Y ADORNOS DE LOS TAÍNOS

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La vestimenta de los taínos era ajustada al medio tropical donde crecía su cultura. Los invasores españoles hallaron a los hombres cubiertos con un simple taparrabos, y a las mujeres casadas con un delantal de paja, algodón u hojas llamado naguas. Las mujeres solteras andaban desnudas. Ambos sexos se aplicaban pintura corporal negra, blanca, roja y amarilla.

Decoraban sus cuerpos con tatuajes religiosos para protegerse de los malos espíritus, y horadaban orejas y labios con oro, plata, piedra, hueso y concha. Entre los útiles confeccionaban cestas, cacharros de cerámica, tallaban la madera, hilaban redes y manufacturaban el oro, abundante en los ríos de Cuba, La Española y Puerto Rico. Los españoles extrajeron más de diez toneladas agotando las reservas de la isla y expoliando los pocos objetos de interés que tenían los ajuares de los caciques.

POLIGAMIA

Los caciques practicaban la poligamia, infrecuente entre el común del pueblo. Esta práctica estaba justificada por el exceso de muchachas en edad núbil, y porque entre los taínos era un deshonor no tener hijos. La poligamia creció por la constante lucha contra los indios caribes. Las numerosas bajas entre la población masculina y la imperiosa necesidad de mantener un nivel de población, fueron factores determinantes para propagar la poligamia entre las tribus taínas antillanas.

ECONOMÍA

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La principal actividad económica de los taínos era la agricultura; para lo cual realizaban sembrados que llamaban conucos.

Cultivaban mandioca o yuca en sus variedades dulces y amarga, maíz, cacahuate, pimienta, piña, batata, algodón y tabaco.

Cazaban pequeños roedores, iguanas, algunas variedades de pájaros y serpientes; pescaban con varias técnicas empleando anzuelos, redes, veneno, etc.

Fabricaban objetos como la hamaca, camas de leña.

Fermentaban la yuca para obtener una bebida embriagadora llamada uicú o cusubí. El casabe, que es una especie de pan de yuca o torta circular de yuca tostada al sol, formaba parte de su dieta regular y es consumido aún hoy día en la zona del Caribe. Aún se fabrica en República Dominicana (utilizando una especie de yuca amarga) y en la región oriental de Cuba.

ENTRETENIMIENTO

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Los taínos se divertían de diferentes maneras, a través del baile, la música y el juego de pelota. Este último era conocido como batú y se jugaba en un espacio llamado batey. El juego despertó el interés de los colonizadores españoles, debido a que la pelota que utilizaban (de goma, hojas y resinas) rebotaba, y este fenómeno era desconocido en Europa. El juego de pelota se jugaba entre 2 equipos de hasta 30 jugadores (hombres y mujeres) que tenían que mantener la bola en el aire con sus hombros, codos, caderas o cualquier otra parte del cuerpo, excepto las manos (¿os suena?).

Los principales rituales taínos escenificaban danzas sagradas llamadas areítos, acompañadas de diversos instrumentos, principalmente tambores.

PALABRAS DE ORIGEN TAÍNO

Listado de palabras taínas que están incluidas en el diccionario de la Real Academia de La lengua Española.

Anón, areito, arepa, barbacoa, batata, batey, bija, bohío, boricua, cacique, canoa, carey, caribe, casabe, cayuco, cocuyo, comején, conuco, dajao, fotuto, guagua, guanikeyu, guaraguao, guasábara, guayaba, güiro, hamaca, huracán, hutía, iguana, jagua, jatibonicu, jíbaro, macana, macuto, maní, naiboa, nigua, orocobix, piragua, quemí, sabana, taíno, tiburón, yaguasa, zunzún.

RELIGIÓN

 

Los taínos creían en un Ser Supremo y Protector al que llamaban Yúcahu Bagua Maócoti, cuya madre fue Atabey, Madre de las Aguas y Protectora de las parturientas, pero en sus creencias mitológicas concebían otras divinidades o cemíes que habitaban en el cielo, llamados Turey, relacionándolos con los fenómenos atmosféricos, la creación de la Tierra y del género humano.

Entre sus más importantes relatos mitológicos están los de la creación del sol y de la luna que salieron de una cueva, llamada Mautiatihuel, donde habitaban dos cemíes hechos de piedra que eran Boínayel y Márohu, considerados dioses protectores y a los cuales se invocaba cuando no llovía.

Los taínos creían que después de muertos los hombres iban a un lugar sagrado llamado Coaybay y que sus espíritus, llamados opías, estaban recluidos durante el día y en la noche salían de manera placentera a comer del fruto de la guayaba

En términos religiosos, el taíno fue animista, politeísta, creyente de la vida de ultratumba, totémico y fetichista. En su producción artesanal y en el grafismo pictórico están presentes esas creencias.

Los sacerdotes llamados bohiques tenían mucha influencia sobre la población en general, ya que ellos tenían un doble poder; como intermediarios entre los dioses y los hombres, y como médicos o curanderos. Sin embargo, la religión en sí estaba en poder de los hombres, correspondiéndole al cacique el ser jefe, guerrero y religioso al mismo tiempo. Una de las creencias más generalizadas era el cemitismo, representado por ídolos o cemíes, considerados como dioses tutelares. Cada cacique o jefe tribal tenía un cemí particular, aparte de que existían cemíes que eran aceptados como bienhechores por los diversos grupos clánicos. Estos ídolos estaban representados en diferentes formas y fabricados con diversos materiales: piedra, barro, madera, hueso, concha y hasta de algodón.

Entre los cemíes más aceptados estaban las “piedras de tres puntas” o trigonolitos, relacionadas con sus rituales propiciatorios de la fecundidad.

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En cuanto al animismo, el taíno creía que los espíritus de los muertos podían tener sus moradas en los árboles. Creían percibir la presencia de éstos cuando se producían movimientos de las ramas o ramificaciones especiales de las raíces. Cuando ello ocurría, el bohiques o sacerdote buscaba interpretar los deseos que los muertos querían manifestar, según la creencia.

EL TABACO

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El tabaco ocupó un sitial muy importante en la sociedad taína, asociándolo a sus ceremonias rituales y a sus prácticas mágico-curativas.

Al parecer, por sus propiedades embriagantes y aromáticas, el tabaco en forma de rapé fue uno de los componentes de los polvos alucinógenos inhalados en las cohobas.

Los indígenas usaron igualmente el tabaco por placer y para mitigar el cansancio del cuerpo en las largas caminatas que frecuentemente hacían.

Para ello, en las proximidades de sus casas, cultivaron con esmero las plantas de tabaco cuyas hojas secaban para hacer unos rolletes alargados que los indios fumaban constantemente.

EL ARÉITO

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Una ceremonia ritual de suma importancia para el taíno lo constituía el areito, que era una expresión musical de cantos y danzas, complementada con recitaciones de hechos y hazañas ocurridas en tiempos antepasados. El areito se considera el signo más avanzado dentro de todas las expresiones culturales del pueblo taíno. Por lo regular lo practicaban en plazas ceremoniales que los españoles llamaron “corrales” y era dirigido por una persona principal

El areito servía para expresar la unidad tribal y educar a los jóvenes y niños en las tradiciones familiares y de la sociedad. Los areitos solemnizaban ritos, aniversarios, celebraciones de bodas, ascensión de caciques, las cosechas y las victorias guerreras. Cantos bailados y fraseados coralmente iban acompañados por instrumentos musicales fabricados de madera fuerte y hueca.

Como instrumentos musicales utilizaban maracas de madera, el mayohabao o tambor confeccionado de un tronco ahuecado que colocado en el suelo se golpeaba con un mazo, además  trompetas de caracol, ocarinas de barro y flautas de caña o hueso.

A estos cantos y bailes acudían los hombres y mujeres, pintándose el cuerpo con tintes rojos, blancos y negros, adornándose, también, con sartas de caracoles y semillas que hacían las veces de sonajas, cuya sonoridad ayudaba a mantener el ritmo a los danzantes. Al mismo tiempo tomaban ciertos brebajes embriagantes.

Gonzalo Fernández de Oviedo en su Historia General y Natural de las Indias, el que nos cuenta con detalle como eran estos areí­tos.

“Tení­an estas gentes una buena é gentil manera de memorar las cosas pasadas é antiguas; y esto era en sus cantares é bayles, que ellos llaman areyto, que es lo mismo que nosotros llamamos baylar cantando. El qual areyto hací­an desta manera. Quando querí­a aver placer, celebrando entre ellos alguna notable fiesta, ó sin ella  por su pasatiempo, juntábanse muchos indios é indias (algunas veces los hombres solamente, y otras veces las mujeres por sí­); y en las fiestas generales, assi como por una victoria ó vencimiento de los enemigos, ó casándose el cacique ó rey de la provincia, ó por otro caso en que el placer fuesse comunmente de todos, para que hombres é mujeres se mezclassen….

 En el tiempo que el comendador mayor don Frey Nicolás de Ovando gobernó esta isla, hizo un areyto ante él Anacaona, mujer que fué del cacique ó rey Caonabo, la cual era gran señora; é andaban en la danza más de trescientas doncellas, todas criadas suyas,  mujeres por casar; porque no quiso que hombre ni mujer casada (ó que oviesse conoscido varón) entrasen en la danza o areyto. Assi que tornando á nuestro propósito, esta manera de cantar en esta y en las otras islas (y aun en mucha parte de la Tierra Firme) es una efigie de historia ó acuerdo de las cosas pasadas, assi de guerras como de paces, porque con la continuación de tales cantos no se les olviden las hazañas é acaescimientos que han pasado. Y estos cantares les quedan en la memoria, en lugar de libros de su acuerdo; y por esta forma rescitan las genealogí­as de sus caciques y reyes o señores que han tenido, y las obras que hicieron, y los malos ó buenos temporales que han pasado o tienen; é otras cosas que ellos quieren que á chicos é grarndes se comuniquen é sean muy sabidas e fijamente exculpidas en su memoria. Y para este efecto continúan estos areytos, porque no se olviden, en especial las famosas victorias por batallas.

PRÁCTICAS FUNERARIAS

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En lo relativo a la muerte, no existía una unidad ritual, por lo cual las ceremonias funerarias respondían a diferentes formas. Lo único que unificaba los ritos y ceremonias de enterramiento era la creencia en un mundo supraterrenal o de ultratumba, por lo que los muertos eran enterrados con sus pertenencias esenciales para que en el más allá reconciliaran la vida personal con la vida material.

Si quien moría era un cacique se acostumbraba, en algunas regiones, a enterrar viva, junto a él, a su esposa preferida. El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo narra que, después de muerto, al cacique lo fijaban con unas vendas de algodón tejidas, le ponían sus joyas preferidas y lo sepultaban sentado en un duho dentro de una bóveda de palos y sus indias e indios recitaban en los arei

 VISIONES DEL “OTRO”

“Esta gente de su natural es ociosa y viciosa, e de poco trabajo, de melancólicos, e cobardes, viles e mal inclinados, mentirosos e de poca memoria, e de ninguna constancia. Muchos de ellos, por su pasatiempo, se mataron con ponzoña por no trabajar, y otros se ahorcaron por sus manos propias”. Gonzalo Fernández de Oviedo, Historia general y natural de las Indias (1535).

“Los hombres de tierra firme de Indias comen carne humana Ninguna justicia hay entre ellos: andan desnudos, no tienen amos ni vergüenza, son como asnos, abobados, alocados, insensatos, no tienen en nada matarse y matar, no guardan verdad si no es en su provecho, son inconstantes, no saben qué cosa sea consejo, son ingratísimos y amigos de novedades, précianse de borrachos”. Francisco López de Gómara, Historia general de las Indias. Discurso del dominico Tomás Ortiz ante el Consejo de Indias, 1525.

“No son capaces de doctrina ni castigo; son traidores, crueles y vengativos que nunca perdonan. Inimicísimos en religión. Son haraganes, ladrones; son de juicios muy terrestres y bajos. No guardan fe ni orden “Discurso del dominico Tomás Ortiz ante el Consejo de Indias, 1525.

“Hábiles son para cualquier virtud y habilísimos para todo oficio y arte, y de gran memoria y buen entendimiento (…) Son pacientes, sufridos sobremanera, mansos como ovejas. Nunca me acuerdo [de] haberlos visto guardar injuria; humildes, a todos obedientes, ya de necesidad, ya de voluntad, no saben sino servir y trabajar” Fray Toribio de Benavente «Motolínia», Historia de los indios de la Nueva España (1541).

“Sería largo enumerar todas sus abominaciones: cómo se matan unos a otros sin formación de causa, mezclan sus borracheras y orgías con sangre, tienen muchos por el mayor de los placeres comer carne humana, otros inmolan niños inocentes a sus ídolos, celebran otros las exequias de los suyos vertiendo sangre ajena y casi todos consideran que la fuerza solo se les ha dado para vengarse y hacer daño”. José de Acosta, De Procuranda Indorum Salute (1576). 3

“Son los indios, por la mayor parte, perezosos y que si no es por fuerza o gravísima necesidad no echarán mano a darse al trabajo; tristes, melancólicos, cobardes, flojos, mal inclinados, mentirosos, ingratos a quien les hace bien, de poca memoria y de ninguna firmeza en cosa que tratan, y algunos hay ladrones y embaidores, y en general todos dados a supersticiones y hechicerías, abusiones, entregados totalmente a dos vicios, lujuria y embriaguez”. Fray Martín de Murúa, Historia general del Perú (1613).

“Maravíllame, digo, los ignorantes de hallar en estos indianos pueblos algunos y muchos naturales y morales defectos, como si nosotros todos fuésemos muy perfectos en lo natural y moral y en las cosas del espíritu y cristiandad muy santos”. Bartolomé de las Casas, Historia de las Indias (1552)

APRENDER SU LENGUAJE Y CULTURA

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Cristóbal Rodríguez fue el primer español que quiso aprender a comunicarse con los indios taínos, un joven marinero andaluz del círculo de confianza de Colón que  abandonó a los colonos y se fue a vivir durante unos años en un poblado, hasta que aprendió su lengua, sus costumbres y apreció su visión del mundo.

Cuenta Fray Bartolomé de Las Casas que Cristóbal Rodríguez “fue el primero que supo la lengua de los indios de esta isla. Y era marinero, el cual había estado cierto años de industria entre los indios, sin hablar con cristiano alguno, por aprender”

Sabemos que vivió con los indios, durante cinco o seis años. No sabemos si seguía una orden del Almirante, aunque cabe pensarlo, ya que la comunicación con los indígenas taínos era una urgencia para los primeros españoles en las Antillas.

Cristóbal Rodríguez, dominó pronto la lengua común de los taínos y sabía casi todo de sus costumbres. De hecho, fue el primer abogado de los indios frente a los abusos de los encomenderos que hubo en el nuevo mundo. Como es lógico, ello le trajo graves problemas e incluso un largo destierro.   

La Mujer Taína

La mujer en la sociedad Taina fue medular en el desarrollo de la misma para crear de ella una de las más complejas en al archipiélago antillano. Las aportaciones del aspecto femenino en la sociedad Taina están presentes en asuntos políticos, sociales, astronómicos, topológicos, míticos y lingüísticos. Ejemplo de este último es la presencia de la sílaba GUA en el léxico taíno que es sinónimo de mujer, primera y agua original. Palabras como Guayaba, Guanina, Guanín, Guabancex y otros, son reflejos del factor femenino en la lengua Taina.

El poder en la sociedad Taina se heredaba por la línea materna. El primer hijo de la hermana mayor del cacique imperante sería el responsable de heredar el nuevo título luego de su muerte.  El poder de un cacicazgo dependía del territorio que el mismo controlaba. A través de estos matrimonios se establecían alianzas. Las esposas funcionaban como “embajadoras” y hasta diplomáticas  para mantener relaciones pacíficas entre los territorios.

Fuera de los roles políticos en los que la mujer participaba estaban también los roles cotidianos de la mujer. La mujer tenía funciones de suma importancia en la sociedad. Esta era la proveedora de los alimentos como la fécula de Yuca, mantenía los montones y conucos, trabajaba el burén donde se guayaba la yuca para hacer la base de la dieta Taina, el cazabe. Las mujeres debían tener conocimientos extensos sobre la función de los ciclos agrícolas que a su vez dependían del conocimiento del tiempo y el espacio. Según las crónicas del padre Bartolomé de Las Casas las mujeres sembraban la yuca en los meses de sequía. En otras palabras el solsticio de invierno marcaría el inicio de la siembra de la yuca. Por otro lado, cada vez que observa una bella vasija del legado taino hemos de recordar que ese barro le fue dado forma por las manos de una mujer. Las cerámicas tenían su función práctica. Las alfareras que esculpían y le daban forma a las vasijas imprimían sus conceptos distintivos en cada una de sus obras. La alfarería representaba ídolos, figuras antropomorfas y zoomorfas. Al igual que sencillos platos, bateas y burenes para hacer el cazabe. La mujer también trabajaba el tejido. Con el hilo creaban las naguas (utilizadas solo por las mujeres casadas), telas, hamacas, cinturones con caracoles que utilizaban en los areytos, ligas que usaban alrededor de sus brazos y piernas. La cestería también era una de las actividades practicadas por las mujeres. Creaban nasas o redes y corrales para atrapar peces en los ríos y en el mar.

Las mujeres participaban en los cánticos y bailes. Utilizaban las maracas, fotutos, flautas y tambores posiblemente confeccionado por mujeres. En los areytos ambos sexos participaban juntos o separados al igual que en los juegos de pelota que se llevaban a cabo en el batey.

La mujer era un instrumento fundamental en la organización social de los taínos. Tenían una participación activa en las estructuras sociales y culturales pero también podían acceder a las fuentes de poderes políticos consolidando sus vidas con las de caciques o ellas mismas convirtiéndose en cacicas. Ser mujer no era una limitación a sus posibilidades como contribuyente activo de la sociedad. Aún quedan muchas historias por contar de la mujer taina. Los arqueólogos y los historiadores continúan reconstruyendo la historia que dejaron inconclusa sus antecesores para poder redimir el nombre de la mujer Taina.

Las taínas también tuvieron importante presencia en el frente de la batalla: existe evidencia de que hubo numerosas mujeres involucradas en la resistencia contra los conquistadores españoles. En la batalla de Caparra, que tuvo lugar en 1513, los taínos quemaron el vecindario y la catedral; entre los dieciséis rebeldes que formaron parte de esa resistencia se encontraba la cacica Guayervas, quien terminó como prisionera de los españoles.

 Una de esas mujeres fue Anacaona o Anakaona. Fue una cacica aborigen  de la Isla Bohío. Gobernó el  cacicazgo de Jaragua. Fue condenada a la horca por el gobernador Nicolás de Ovando.

Nació en la isla Bohío. En la lengua de los taínos su nombre significaba Flor de Oro. Se distinguió por su belleza, inteligencia y talento para las poesías, memorizándolas para recitarlas en los areíto ante los otros aborígenes.

Cuando su hermano Bohechío murió, Anacaona gobernó en su lugar.

A la llegada a la isla de la expedición de Cristóbal Colón, en 1492, Anacaona se distinguió por su curiosidad y gran admiración por los españoles, porque veía en aquellos hombres conocimientos diferentes a los de su comunidad. Pero los abusos que cometieron algunos de quienes quedaron en el  Fuerte Navidad, contra las mujeres hicieron que dejara de admirarles y les viera como una amenaza a combatir. Convenció entonces a Caonabo para que les exterminase. A su regreso, Colón encontró el fuerte destruido y sus 43 moradores asesinados.

Años después, el gobernador de la isla Nicolás de Ovando recibió la noticia de que Anacaona estaba tramando un plan contra los españoles. Entonces Ovando mandó decir a Anacaona que iba hacia Jaragua para una visita amistosa. El gobernador llegó con más de trescientos cincuenta hombres y fue recibido con fiestas y bailes en un caney. Cuando todos estaban reunidos en la fiesta, los españoles prendieron fuego al caney.

En el momento del ataque algunos aborígenes lograron sacar a Anacaona del lugar. Ovando ordenó una intensa búsqueda hasta lograr capturar a Anacaona, condenándola públicamente a la horca en 1503.

ARTE TAÍNO

Los taínos buscaban establecer una armonía entre el ser humano y el medio geofísico, donde las lluvias o la falta de ellas y sobre todo el temido huracán ( palabra heredada de esta cultura) constituían una terrible amenaza que los visitaba cada temporada, moviéndolos de la calma al caos. Esto lo intentaban lograr a través de un conjunto de utensilios creados por los taínos para actuar sobre la naturaleza, siendo por tanto las significaciones y el simbolismo asociado a la naturaleza la base para la creación material y espiritual de la cultura taina, que llegó a acumular una enorme sabiduría en este fundamental aspecto de la vida.

Otro motivo para la realización de obras artísticas por parte de los taínos son las construidas con el propósito se ser utilizadas en la vida cotidiana: vasijas, rituales, etc

Espero que os haya resultado interesante mi entrada y que cuando vayáis al paraíso recordéis que otros estuvieron allí antes.

Ref. UNIVERSIDAD DE EXTREMADURA Textos fronteras Europa-América

Ref. Tristes trópicos Claude Lévi  Strauss

Ref. ABC CULTURA

Ref. José E. Marcano

Ref, Rafael Emilio Yunes

Ref. Juan luis Guerra canción ” Naboria daca mayaimacano”

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