AL-ANDALUS

 

OCUPACIÓN DEL TERRITORIO

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El rey Don Rodrigo arengando a sus tropas en la batalla de Guadalete, de Bernardo Blanco. 1871. (Museo del Prado,Madrid)

A la muerte del rey Witiza en el año 710, la nobleza visigoda elige como sucesor a Rodrigo, duque de Bética. Los hijos del difunto Witiza se muestran disconformes y piden ayuda  a las guarniciones musulmanas del norte de África. En abril del 711, Tariq Ibn Ziyad desembarca junto al promontorio que en adelante llevaría su nombre (Gibraltar) al frente de siete mil hombres, en su mayoría bereberes, desmantelan el ejército de Rodrigo y matan al rey, dirigiéndose luego a Toledo, capital de la monarquía en ese momento. Al año siguiente, se le une Musa con un ejército árabe y juntos completan la conquista del territorio peninsular.

La carencia casi total de fuentes contemporáneas hace difícil determinar las causas que provocaron el desplome de la monarquía visigoda. Se especula con: crisis moral (considerando la derrota del 711 como un castigo divino), crisis económica y social, avances del feudalismo o indiferencia general de la población.

Tuvo entonces lugar una mutación formidable, como en el teatro un cambio de decoración.

ENTRADA DE AL-ÁNDALUS EN LA ZONA MUSULMANA  

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Al-Andalus alrededor del año 950

La entrada de Al-Ándalus en la zona económica musulmana dio lugar a un extraordinario desarrollo de las ciudades, de la artesanía y del comercio interior e internacional; sin embargo, en las zonas no dominadas por el Islam continuó el predominio de la economía de la explotación de la tierra (esto lo expliqué en mi artículo sobre el feudalismo al que podéis acceder pinchando en el enlace )

CARACTERÍSTICAS MÁS SIGNIFICATIVAS DEL MUNDO ÁRABE

Al-Andalus. Corte de Medina Azahara

Los musulmanes aceptaron la cultura visigoda, pero mientras éstos se anquilosaban en manos de los cristianos, que permanecieron en las zonas dominadas por los musulmanes (mozárabes), las aportaciones orientales hicieron de Al-Andalus el centro cultural más importante de Europa, que además, debe a los musulmanes el conocimiento de la cultura clásica.

—Es un mundo donde no existe el feudalismo

—Posee una economía mucho más dinámica y moderna que la que tiene el mundo europeo:

  1. Más adelantos en la agricultura.
  2. Intensa actividad comercial.
  3. Importante circulación monetaria.
  4. Artesanía de alta calidad.
  5. Economía basada en la producción de excedentes para la comercialización.
  6. Está fuertemente urbanizado.

La historia de este período es la historia de la convivencia y del enfrentamiento entre dos formas de vida, entre dos sociedades, entre dos economías: la de Al-Ándalus heredera, en parte, de la hispanovisigoda y revitalizada por las aportaciones islámicas y la de los reinos del norte también heredera de los visigodos y vinculados por su religión y por sus formas de vida al mundo occidental.

ECONOMÍA DE AL-ÁNDALUS  

La civilización islámica fue predominantemente urbana: sus ciudades eran centros artesanales y comerciales, así como focos de cultura. En el campo cristiano la ruralización fue lo habitual hasta muy avanzado el siglo XI. La cultura se reducía a temas y ámbitos clericales hasta que los traductores hicieron llegar al mundo europeo las obras de los clásicos, asimiladas, y en muchos casos desarrolladas, por pensadores musulmanes y judíos. Dicho esto, vamos a ver las bases de la economía de Al-Ándalus:

A) LA GUERRA

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Fue a lo largo de toda la Edad Media una fuente de riqueza, de botín y de tributos. Al-Ándalus no fue una excepción, recibiendo por la guerra ingentes cantidades de oro, plata y objetos valiosos, así como grandes cantidades de cautivos, muchos de los cuales fueron vendidos como esclavos y otros obligados a cultivar la tierra y a entregar a los señores el tercio de sus cosechas.

B) LA AGRICULTURA

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—Predominaba la gran propiedad, heredada del mundo visigodo, mientras los campesinos tenían que pagar tributos variables que podían llegar hasta las cuatro quintas partes de la cosecha.

Junto a los latifundios aparecen tierras de pequeña y mediana propiedad, sobre todo en los regadíos y vegas.

—Eran frecuentes los contratos de aparcería, según los cuales el dueño de la tierra y el colono ponían la mitad de la simiente y se repartían la cosecha a partes iguales, corriendo de cuenta del colono el trabajo y los gastos que se produjeran.

—Los productos más frecuentes eran los cereales y las aceitunas y, pese a las prohibiciones coránicas, el vino continuó formando parte de la alimentación en los territorios de Al-Ándalus.

Los árabes no se limitaron a obtener de la tierra los mismos productos que los visigodos; procedían del desierto, en el que es preciso aprovechar al máximo los recursos. Practicaban un cultivo intensivo que exigía frecuentes y complicadas obras de irrigación gracias a las cuales aumentó considerablemente el rendimiento de la tierra y pudieron obtenerse productos frutales y de huerta hasta entonces desconocidos en la península.

Durante el siglo X se consolida en Al-Ándalus la llamada “Revolución verde” y que daría lugar a:

—Difusión de nuevos sistemas de irrigación adaptados al entorno de las ciudades, y sobre todo,  a las zonas montañosas, donde hará factible la explotación agrícola de nuevos espacios (valles estrechos, terrazas y bancales) Eran unos sistemas que captaban el agua mediante el uso de norias, y de técnicas como el qanat, de origen iraní, que evita la evaporación del agua.

—Aclimatación de nuevas plantas y cultivos: arroz, caña de azúcar, berenjenas, sandías, melones, alcachofas, algodón y gran número de árboles frutales; entre ellos, el moral, que permitiría el desarrollo de la sericultura y posterior fabricación de tejidos de seda.

—Expansión registrada por los cultivos de secano con la introducción del trigo duro y el sorgo.     

Esta agricultura fue objeto de una minuciosa reglamentación y de algunos tratados teóricos entre los que cabe destacar el llamado Calendario de Córdoba, dedicado al califa al-Hakam II y donde se describen los trabajos agrícolas que tenían que llevarse a cabo cada uno de los meses, así como los progresos y evoluciones que debía seguir cada producto. Tanto en el campo como en la ciudad, la evolución y cambio de las estaciones se tenía muy en cuenta.

C) LA INDUSTRIA

Las Ciudades eran centros artesanales en los que se trabajaban: el cuero, la madera, el vidrio y los metales; en los que existía una fuerte industria textil de lana, lino, algodón y seda, en los que se preparaban medicinas y colorantes. La población vivía de la artesanía y del comercio, en lugares especialmente reservados o alcaicerías, que se reservaban el monopolio de venta de seda o artículos de lujo.

Córdoba destacó por tres sectores industriales
  1. El textil, con su producción de tejidos de seda de alta calidad, brocados de hilos de oro y plata, tejidos de lino o algodón.
  2. Industria del cuero.
  3. Sector de la construcción, que se vio favorecido tanto por el crecimiento de la ciudad como por las obras de la residencia califal de Medinat al-Zahra.

Los artesanos estaban organizados en corporaciones profesionales repartidas por toda la ciudad.

D) COMERCIO

El comercio propiamente dicho tenía dos puntos de referencia dentro de la ciudad:

—La alhóndiga, donde se depositaban las mercancías traídas del exterior antes de ser distribuidas para su venta y asimismo, donde se hospedaban los comerciantes forasteros.

—La alcaicería edificio e institución del estado donde se negociaban los artículos de lujo.

Las materias primas y la mano de obra, que se empleaban en la industria procedían, en parte, del exterior (Europa o del mundo islámico). Los mercaderes de Al-Ándalus llevaban por todo el Mediterráneo los productos elaborados en las ciudades.

De oriente se importaban, pagados a precio de oro, esclavos privilegiados, distinguidos por su cultura, sus dotes musicales o su dominio de la danza, libros, joyas, especias y objetos de adorno.

Del norte de África, se obtenían esclavos, oro y cereales.

De Europa llegaban, madera para la construcción naval, metales, armas ( a pesar de las prohibiciones pontificias de venderlas a los musulmanes) y esclavos, a cambio de productos de lujo y moneda.     

E)  ALTA MONETIZACIÓN DE LA ECONOMÍA DE AL-ÁNDALUS

 

Fundamentalmente era bimetálica (oro y plata), aunque las hay también en cobre “feluses” fabricadas para el pequeño comercio.

Este sistema económico estuvo controlado de tal manera, que la riqueza del gobierno se obtenía a través de los tributos. Básicamente el gobierno de Al-Ándalus tenía tres sistemas de tributación:

Sistema de capitación: tributo personal (por cabeza)

El diezmo: tributo sobre la producción (Tienen que pagar la décima parte de lo que produce).

Almojarifazgo:  tributo sobre el consumo (indirecto) Se trataba de un gravamen que se le ponía a los productos que pasaban por los almojarifes para entrar en los mercados de las ciudades.

A la oficina del Tesoro competía la recaudación y administración de los impuestos. El tesoro califal se nutría asimismo del importe de multas y confiscaciones, derechos de aduana y de acuñación de moneda. Los impuestos lo abonan en metálico a excepción del diezmo sobre las cosechas y el ganado

Esta riqueza obtenida por el gobierno se distribuye mediante un presupuestos de gastos que simplificado sería así.

1/3 de los ingresos se dedica al ejército

1/3 de los ingresos se dedica al gasto público.

1/3 de los ingresos se dedica al ahorro social, se atesora.

El activo comercio interior e internacional suponía la existencia de una moneda que, sin perder su carácter político, era un instrumento comercial, medida de valor de las cosas. La abundancia de moneda y su función comercial se explican por la inclusión de la península en el mundo musulmán, en el que confluían las corrientes comerciales bizantina, persas, asiáticas y africanas.

ESTRUCTURA SOCIAL Y RELIGIOSA

La población de Al-Andalus estaba integrada por un sustrato romano-visigodo y una serie de capas superpuestas formadas por los distintos grupos musulmanes que fueron llegando a la Península con posterioridad al año 711.

El elemento fundamental que diferenciaba a los pobladores de la España musulmana era el religioso.

Uno de los aspectos más sorprendente se la historia de España es la facilidad con que fue aceptada la religión islámica por amplias masas de la población hispanovisigoda.

Los musulmanes fueron tolerantes con los cristianos y los judíos, pues consideraban que practicaban religiones próximas a la suya. Unos y otros eran tributarios, pero en cambio estaban protegidos y tenían jurisdicción autónoma en diversas cuestiones, como por ejemplo tener sus propios jueces.

  1. MOZÁRABES Se trata de los cristianos que permanecieron en la tierra de los conquistadores. Su trayectoria fue muy atormentada (emigraciones a la tierra cristiana del norte, apoyo a la sublevación de Ibn Hafsun, etc.), sin embargo algunos mozárabes ocuparon puestos destacados en la corte islámica.
  2. LOS JUDÍOS. Se adaptaron pronto al mundo islámico. Al igual que los mozárabes mantenían su religión, pero a su vez fueron arabizados notablemente. Se establecían preferentemente en núcleos urbanos donde vivían en barrios separados. Muchos judíos desempeñaron importantes puestos, sobre todo de carácter económico e intelectual ej. Hasday ibn Shaprut que llegó a ser consejero privado de Abd-Al Rahman III, médico de su corte e intermediario entre el califato de Córdoba y los reinos cristianos.

CIENCIAS y CULTURA

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La lengua árabe fue en Al-Andalus sinónimo de refinamiento y erudición. No sólo estudiaban árabe los musulmanes, también los propios mozárabes, cristianos que permanecieron bajo dominio musulmán, acabaron expresándose y escribiendo en este idioma. Lo mismo que los judíos, comunidades ambas muy participativas en la vida pública de al-Andalus. En este sentido, existe un elocuente pasaje de Álvaro de Córdoba quejándose del auge del árabe en el siglo IX: “Muchos de mis correligionarios leen poesías y cuentos árabes, y estudian las obras de los filósofos y teólogos mahometanos, no para rebatirlas sino para aprender a expresarse en el lenguaje árabe más correcta y elegantemente”.

La educación y el saber tuvieron desde el principio enorme importancia en el mundo musulmán. Los propios emires y califas, como Abderrahman II, Abderrahman III y al-Hakam II, fueron grandes eruditos que se rodearon de sabios y pusieron la enseñanza al alcance de todo el mundo. Hicieron traducir las principales obras del saber greco-helenístico, crearon bibliotecas públicas y privadas –algunas tan célebres como la de al-Hakam II–, y edificaron mezquitas y madrazas en las que se impartían las ciencias religiosas y la jurisprudencia.

El mundo musulmán tuvo su apogeo entre el siglo VIII y el siglo XIV, hablándose de este periodo como la Edad de oro de la ciencia árabe.

Su desarrollo se inicia en la ciudad de Damasco y en la Bagdad de los primeros abbásidas. Esto se debió principalmente a una apropiación del saber debido a la traducción masiva de obras de la antigüedad clásica, que trataban temas de física, matemáticas, astronomía y medicina; traducciones que contribuyeron en la creación de una cultura árabe clásica.

LITERATURA

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Sin lugar a dudas, el Corán fue la obra más influyente y compleja en la literatura musulmana no sólo por el carácter religioso que tiene, sino también por su compleja redacción y calidad literaria. Junto con el Corán, en los primeros tiempos de la literatura musulmana se halla una cantidad significativa de textos religiosos de poderosa significación y alcance, tales como las Sunnah, el tafsir o Comentario sobre el Corán.

Las obras literarias de mayor reconocimiento de la cultura musulmana son las crónicas de viajes, iniciadas por Ibn Khurradadhbih. En el campo de la historia, la obra Muqaddima de Ibn Jaldún no tiene comparación dentro del contexto árabe clásico. En el campo de la prosa ficticia de origen popular, destacan las obras “Las mil y una noches,” “Aladino y la lámpara maravillosa”, “Alí Babá y los cuarenta ladrones” y “Simbad el marino”

ARTE

El arte islámico no es necesariamente religioso. Si bien prácticamente no hay un desarrollo de la escultura en el arte islámico, si es destacable el trabajo realizado en objetos de metal, marfil y cerámica, objetos hermosos elaborados con una gran perfección técnica. También son destacables el nivel de las pinturas e ilustraciones de libros (sagrados y profanos) que se llevaron a cabo en la antigüedad.

ARQUITECTURA

La arquitectura en Al-Andalus es un  término amplio que agrupa los estilos religiosos propios de la cultura islámica influenciando en el diseño y construcción de edificios y estructuras por todo el mundo.

CARTA DE UN VIAJERO DEL SIGLO X DESCRIBIENDO CÓRDOBA

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Su relato es realista desprovisto del más mínimo halago hacia los omeyas o para Córdoba. Este viajero se llama Ibn Hawqal y dice:

«La ciudad más grande de al-Andalus es Córdoba, que no tiene su equivalencia en todo el Magreb, más que en la Alta Mesopotamia, Siria o Egipto, por la cifra de población, la extensión de su superficie, el gran espacio ocupado por los mercados y la limpieza de la ciudad.  Varios viajeros originarios de esta ciudad, que han  visitado Bagdad, dicen que ella equivale a uno de los barrios de la ciudad mesopotámica. Su señor Abd al-Rahmm ibn Muhammad, fundó al Oeste de Córdoba una ciudad que llamó al-Zahra, sobre el pie de una montaña rocosa intacta, llamada Yabal Baltas: él trazó allí mercados, hizo construir baños, caravasares, alcázares, jardines; invitó al pueblo, ansioso, a vivir allí, ordenando promulgar la proclama siguiente: “Quien quiera construir una casa o elegir un local de habitación próximo al soberano, recibirá una prima de 400 dírhemes” Un río de gente se apresuró a edificar; los edificios se hicieron densos y la popularidad de esta ciudad adquirió proporciones, hasta el punto de que las casas formaban una línea continua entre Córdoba y Zahra. El príncipe transportó allí su tesoro, su registro, la prisión, sus depósitos y sus aprovisionamientos… Yo he oído contar a más de un funcionario, que conoce a fondo las imposiciones levantadas sobre el país y la renta de Abd al-Rahmm ibn Muhammad, que el total de las rentas hasta el año 340 [951) no era inferior a 20 millones de dinares, poco más menos, sin contar las mercancías, las joyas labradas, los aparejos de navíos, así como las piezas de orfebrería, cuyos príncipes no pueden pasar sin ellas. Después de la muerte de Abd al-Rahmm ibn Muhammad, en el año 350 (961) la autoridad eligió a su hijo Abu al-Asi al-Hakam ibn Abd al-Rahmm. Este sometió a confiscaciones a los cortesanos de su padre, se apoderó de las riquezas de sus servidores y visires, que habían vivido continuamente a su alrededor. El resultado de esta operación se elevó a 20 millones de dinares, total sobre el que las personas competentes están de acuerdo, facilitando incluso detalles. Esta enorme fortuna no ha sido igualada en su época, en el país del musulmán. Pero Dios hizo cambiar su fortuna y le hizo perder esta opulencia abandonándole y habilitándole. Después continúa; Córdoba es quizás igual a una de las dos mitades de Bagdad, pero no está muy lejos de serlo. La medina esta provista de un muro de piedra, de bello emplazamiento y amplias explanadas Hace mucho tiempo que el soberano de esta ciudad tiene dominio sobre ella y tiene su residencia y alcázar en el interior del recinto amurallado que le rodea. La mayoría de las puertas de su alcázar alcanzan el interior de la ciudad por varios lados. Dos puertas de la ciudad, están abiertas en la misma muralla de la medina sobre el camino que lleva desde al-Rusãfa al río. Las viviendas Al-Rusãfa son las más alta de sus arrabales y sus construcciones se continúan con el arrabal más bajo de la ciudad. Es una aglomeración que rodea la ciudad por los lados Este, Norte y Oeste. En cuanto la parte del mediodía da sobre el río, a lo largo del cual se desarrolla un camino llamado el arrecife (al-rasif) y sobre él se encuentran los zocos, tabernas, caravasares, baños y las viviendas de las clases inferiores de la población están en su arrabal. La mezquita -aljama, que es muy bella y grande, se encuentra en el interior de la medina; la prisión está situada en su vecindad. Córdoba está muy separada de las casas de sus arrabales. La medina está situada en el centro rodeada por su muralla, más de una vez he dado la vuelta a la muralla en una hora; es una muralla de forma circular, muy sólida y de piedra. Al-Zahra no ha conseguido jamás tener una muralla acabada. Tiene una bonita mezquita- aljama, que posee una gracia propia, pero inferior a la mezquita-aljama de la capital en estructura, capacidad y grandeza. Córdoba tiene siete puertas de hierro. Es una ciudad considerable y extensa, que presenta un plano elegante.». Hasta aquí el relato de este viajero

REFERENCIAS:

-HISTORIA DE ANDALUCÍA -JUAN ANTONIO LACOMBA

“HACIA UNA NUEVA VISIÓN HISTÓRICA DE LA CÓRDOBA ISLÁMICA” R. ARJONA CASTRO

-LA EDAD MEDIA EN ESPAÑA -JOSÉ LUIS MARTÍN

-IBN HABIB- LA MEDICINA HISPANOÁRABE-CARLOS ÁLVAREZ MORALES

IMÁGENES:

-ABC.es

-MUSEO DEL PRADO

-EL PAIS.es

-LA VANGUARDIA. COM

-ABC SEVILLA

 

 

13 comentarios en “AL-ANDALUS

  1. Justo

    Me ha agradado el artículo por la cantidad de información que aporta al lector no especializado en temas históricos. El relato es sencillo y comprensible y abre el apetito a más información.

    Me gusta

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